viernes, 19 de marzo de 2010

Hoy es viernes. Buen día cuando se trabaja semana inglesa.

No cabe duda que los milagros siguen sucediendo y esta semana es un buen ejemplo. Tengo un trabajo fijo (desde el 22 de febrero), sigue habiendo trabajos adicionales que hago por mi cuenta y las cosas se van dando de una manera natural.

Tengo pendiente escribir ese ensayo sobre la jerarquía metodista y la Conferencia de Navidad.

Espero comenzar y, lo que es más, terminar tan pronto como sea posible.

domingo, 21 de febrero de 2010

SERENATA

SERENATA PARA LA TIERRA DE UNO
María Elena Walsh. Argentina.

Porque me duele si me quedo
pero me muero si me voy
por todo y a pesar de todo
mi amor yo quiero vivir en vos.

Por tu decencia de vidala
y por tu escándalo de sol
por tu verano con jazmines
mi amor yo quiero vivir en vos.

Porque el idioma de infancia
es un secreto entre los dos
porque le diste reparo
al desarraigo de mi corazón.

Por tus antiguas rebeldías
y por la edad de tu dolor
por tu esperanza interminable
mi amor yo quiero vivir en vos.

Para sembrarte de guitarras
para cuidarte en cada flor
y odiar a los que te castigan
mi amor yo quiero vivir en vos.

Porque el idioma de infancia
es un secreto entre los dos
porque le diste reparo
al desarraigo de mi corazón.

Porque me duele si me quedo
pero me muero si me voy
por todo y a pesar de todo
mi amor yo quiero vivir en vos.

jueves, 7 de enero de 2010

El año que no acaba de comenzar

Estoy en verdaderos aprietos.

Como que el año no acaba de comenzar. Este frente frío no viene a hacer sino confirmar que las cosas pueden comenzar algo más que mal.

Espero sanar pronto para tener plena conciencia de que las cosas comienzan a ir mejor.

sábado, 2 de enero de 2010

Cada día que pasa . . .

Cada día que pasa, admiro más a mi mamá.

Hace un mes que mi mamá se fue.

Y con cada día que pasa me queda más claro que ella sabía perfectamente lo que quería. También sabía cómo lo quería.

Con todo cariño y cuidado movió los hilos para que las cosas se fueran acomodando. Dios así lo permitió . . . y ella estuvo consiente de eso en todo momento del proceso.

Habiendo tenido al principio todo los hilos en la mano, hoy voy entendiendo cómo fue dejando que uno por uno siguiera su propio curso.

Mi mamá no fue una persona de encargos. Y de la misma manera que siempre lo procuró, al final del camino hizo lo necesario para dejar detrás hombres y mujeres libres, sus hijas e hijos . . . lo que siempre consideró su más preciado tesoro. Y con toda madurez los dejó ir.

Cada día que pasa admiro más a mi mamá.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Hoy hace una semana

Casi sin que me diera cuenta ya pasó una semana. Para ese día, a la hora en que escribo esto, estábamos ya pasando la noche en el cuarto de hospital que ocupaba mi mamá mi prima Febe, mi hermano Jesús y yo.

Hace una semana mi mamá se fue. Me parece que todavía no acabo de asimilarlo.

Quizá estuve demasiado lejos de ella en los últimos tiempos. Lo cierto es que su vida giraba ya alrededor de los ejes que ella misma fijó en El Ranchito, Melaque y Cihuatlán.

Mi mamá fue incansable, y así se fue. Como con premura, sabiendo que fueron quizá más los que allá la esperaban que los que desde aquí hoy la extrañamos.

Saludos mamá. A una semana de tu partida.

jueves, 15 de octubre de 2009

Gajes del oficio independiente

Hoy hace tres meses que dejé la oficina de la compañía.

Las cosas no han ido mal . . . pero las cosas podrían complicarse. El balance hasta aquí ha sido positivo . . . espero que sigo al menos igual, sin duda.

Con más tiempo, seguro escribiré más.

sábado, 20 de junio de 2009

IN MEMORIAM

El 13 de mayo de 2009 llegó a nuestra casa una bolita de pelos hirsutos entre blancos, café y negros. Por unanimidad, y en honor a La Bellota, la bolita que ladraba se llamó Mojo jo jo, como su archienemigo en la caricatura.

Pensando que El Mojo vendría a ser un juguete para La Bellota, con sorpresa comprobamos que era todo lo contrario y La Bellota acabó convertida en el juguete preferido de El Panzón.

Era un animal regularmente feliz. Su día consistía en correr tras La Bellota, fingirse derrotado cuando ésta respondía los ataques (de juego), comer y domir. Corría, subía y bajada desniveles con alguna dificultad, ladraba y simulaba ser un depredador que merodeaba astutamente a su presa.

Sus ojos eran enormes, con algunas trazas de extravismo. Los colmillos eran como agujas hipodérmicas . . . pero siempre utilizados con ternura y cuidado.

Un día decidió irse a merodear presas mayores, de otro nivel. Se despidió de cada uno de nosotros con una mirada larga, profunda y negra, muy negra. Corrió por última vez detrás de la Bellota. Se dejó abrazar por Veva. Recibió las caricias de Beto con paciencia y agradecimiento. Corrió tras Pablo y le mordisqueó los dedos de los pies hasta que él lo cargó para acomodarse entre sus brazos y dormir un par de minutos, como de costumbre.

Y se fue de vuelta a casa.

En la madrugada del 19 de junio perdió la batalla contra el funesto fantasma llamado parvovirus.

No queda más que decir. Los recuerdos sobreviven al tiempo y derrotan al olvido. Lo extrañamos mucho, mucho, mucho. Se quedó sin estrenar su sencilla correa café. El collar se lo llevó puesto . . . y con él lo habremos de reconocer cuando nos reencontremos.

Nos vemos en casa, Mojo.