No cabe duda que los milagros siguen sucediendo y esta semana es un buen ejemplo. Tengo un trabajo fijo (desde el 22 de febrero), sigue habiendo trabajos adicionales que hago por mi cuenta y las cosas se van dando de una manera natural.
Tengo pendiente escribir ese ensayo sobre la jerarquía metodista y la Conferencia de Navidad.
Espero comenzar y, lo que es más, terminar tan pronto como sea posible.